PANTA REI



Todo fluye, nada permanece o como dijo Heráclito de Éfeso: “Panta rei kai oudén ménei” 

“Ningún hombre camina dos veces en el mismo río, porque no es el mismo río y él no es el mismo hombre”.

Esta reflexión es una buena forma de entender la vida.
Nunca somos los mismos. Nadamos constantemente y nuestro sueño cambia al doblar un recodo del río. Aprendemos a lamernos las heridas.
Nos levantamos, fluimos con otra cadencia y sentimos de otra manera y de nuevo volvemos a nadar.

Somos diferentes con cada nueva sonrisa y, con cada nueva impotencia, nace una intuición distinta.
En este devenir, algunos pensamientos tomarán más fuerza, mientras otros, se disiparán sin pena ni gloria. Aquello que era prioritario entonces, hoy es insignificante y lo que pasaba desapercibido, se vuelve pura nostalgia al recordarlo.

Inevitablemente, antes de entrar, siempre tenemos que salir.
Historias que morirán para resurgir de sus cenizas.     
Emociones que marcarán nuestra lucha y nuestra vida.
Nadar contra corriente y dejarnos llevar bajo las tormentas. Luchar y rendirse.
Resurgir y caer.
Hay que caminar, bracear entre las aguas, bucear bajo ellas y nunca perder la esperanza en lo que nos encontremos cada nueva mañana.
Esto es la vida. Un Todo al que aceptar.

Todo fluye, todo cambia, todo deviene. 

Inspirado de: https://todofluye.wordpress.com/sobre-este-blog/

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