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EL RINCÓN DE BENEDETTI.

Si te quiero es porque sos
mi amor, mi cómplice y todo
y en la calle, codo a codo
somos mucho más que dos.

viernes, 6 de mayo de 2016

MI VIAJERA


Esta vez no vuelve a casa por Navidad.
Esta vez, vuelve para luchar por su sueños. Para escuchar a su inspiración. Vuelve a pesar de todo, a pesar de tanto.
Allí ha dejado un pedazo enorme de su corazón, amigos, independencia, soledad elegida, trabajo.
Allí siempre quedará esa parte que nunca muere, que siempre le recordará de lo que es capaz. Colores y aromas, un río que se transforma en océano y miedos transformados en osadía. Una ciudad con sabor a sal y no, conquistada paso a paso, por calles tan difíciles de subir como su metamorfosis. Y por fín llegó a la cima, abrió el alma y se llenó de brisas marinas. Allá, donde se vislumbra el final del agua dulce, donde las corrientes se transforman en océano, se descubrió a sí misma.
Por eso, sé que la decisión tomada, es un sacrificio enorme. La fe en su futuro, inmensa.
Mientras descendía, por última vez, las escaleras de madera, sentí su silencio a gritos, su tristeza hiriente al despedirse de esta experiencia que tanto ha significado. Aunque las entrañas de madre me pedían, a gritos consolarla, sabía que no era aquella niña que necesitaba el abrazo de una madre. Necesitaba despedirse en soledad. Apreté los puños y me mantuve, como siempre, en la retaguardia, presente, para que ella supiera.
Consciente de lo que implica su decisión, estoy orgullosa de mi cabeza pensativa, mi heroína, valerosa, perspicaz, independiente.
Ahora ya está en casa, aunque tan solo, de paso. Porque, todos hemos pasado de estar en espera a esperanzados ante una nueva etapa a punto de comenzar. Cada uno encontraremos por fin, nuestro espacio y compartiremos, como siempre, nuestras lágrimas y nuestras tristezas, nuestros miedos, nuestras alegrías, compartiremos y disfrutaremos nuestros sueños. Como lo hicimos ayer y como lo haremos mañana. Desde la raíz hasta la flor, irradiamos la misma esencia, nuestra verdad, ese tronco sólido y poderoso que surge cuando menos lo esperamos.
Y hemos aprendido a no esperar, a nadar contra corriente, a no desperdiciar ni un solo instante de nuestras maravillosas y valiosas vidas.
Hoy comienzas a escribir una nueva página con un encabecimiento; vocación, talento y decisión.
Sigue caminando, sigue creyendo en tu futuro y no olvides que, las sonrisas de los que te quieren, te acompañarán allá donde vayas, mi viajera.