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EL RINCÓN DE BENEDETTI.

Si te quiero es porque sos
mi amor, mi cómplice y todo
y en la calle, codo a codo
somos mucho más que dos.

miércoles, 29 de julio de 2015

PARA TÍ, ¿QUÉ ES LA FELICIDAD?


¿Qué es la felicidad?
Infinitas respuestas, como los instantes que conforman una vida.
Es una percepción, sutil a veces, imprevisible otras y, casi siempre, furtiva y espontánea. Aparece y desaparece, nunca permanece mucho tiempo.
Es el sentimiento que genera más impotencia, es una lucha constante por permanecer. Enloqueces y desaparece. Te acomodas y desaparece. Estás y desaparece...
Es confusión y desesperanza, adaptabilidad y comunicación. Locura y pasión. Desconocimiento y valentía. Tabú, pensamientos impuros, desorden. Corazón sin compromiso. Es creatividad, pasión, fantasía . Es compartir. Melodías en la madrugada, atardeceres de charlas inconexas. Descanso y tranquilidad. Bendita paz inmune a la melancolía.
Cerrar los ojos , imaginar tu lugar, abrirlos y encontrarlo. Tu espacio, tu hogar, el aroma de las flores que plantaste en primavera, los nuevos retoños, la siesta bajo las palmeras, los abrazos, los suspiros, y ese cosquilleo que recorre todo el cuerpo.
Es un portazo, deshacerse de esa puerta desvencijada para abrir aquella ventana que inunda de luz y melodías ese momento.
Respirar profundo y sentir la energía inundando cada arteria. Llorar de emoción, reír a carcajadas. Un destello de locura, fugaz, infinito...
Es no necesitar, ni consentir, ni adaptarse a ningún medio, excepto el que te haga sentir viva. Esencia, cambio, fuego, transformación. Sin rencores, sin compromisos, sin conciencia.
Saltar al vacío y disfrutar con la sensación de no respirar.
El sueño de una noche de verano, convertido en verdad, aunque sólo sea un segundo. Contar caracolas, acariciar la brisa marina, sentir la fría arena de la mañana y mimetizarse con las olas de mi mar Mediterráneo.
Es esa sensación, personal e intransferible, que permanecerá para siempre en el corazón, alimentando los más tiernos recuerdos, sintiendo que vale la pena esperarle en otro atardecer, aún sabiendo que durará tan solo un instante.