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EL RINCÓN DE BENEDETTI.

Si te quiero es porque sos
mi amor, mi cómplice y todo
y en la calle, codo a codo
somos mucho más que dos.

domingo, 21 de junio de 2015

HASTA SIEMPRE

En esta ocasión, despido a un ser muy querido que, como todos las personas importantes en nuestras vidas, dejará una huella en el alma.
Yo no puedo expresar con tanto sentimiento como lo ha hecho, su nieta. Es por eso, que en esta ocasión, transcribo sus palabras que son esencia y amor en estado puro.



http://mismurosyyo.blogspot.com.es/2015/06/azul-violeta.html



Azul violeta
Su mirada siempre fue más que azul. Su iris rozaba el violeta que tan bien le sentaba. Ese lila que sólo ella lucía con todo el arte y la elegancia que siempre le ha caracterizado. "No hija. Yo guapa, no. Resultona y muy simpática". Modesta y orgullosa castellana. No ha parido Zamora una mujer más bonita que ella. "Guapa tú una y mil veces", la escucho. La estoy escuchando y estoy sintiendo cómo me coge las manos y me las aprieta con fuerza. La miro. Me mira. Nos miramos. Sigue aquí conmigo. Ella y su azul violeta. Yo y mi verde cambiante. Nunca necesitamos hablar para comunicarnos. Siempre fue un juego de manos y de miradas. Nuestra pequeña virtud, incapaz de transmitir mentiras. No podía hacerlo. Manos y mirada eran su esencia y son la mía. Tal vez lo más sincero que tengamos ambas.
Ahora huelo a jabón Magno, a mar, a su perfume y a canelones en el horno. Saboreo las pechugas a la villaroy, las croquetas y el cocido con rellenos. Puedo oír sus historias de reyes y princesas de carne y hueso, las anécdotas y canciones del pueblo, "Agujetas de color de rosa", las carcajadas y ataques de risa, los refranes y frases hechas totalmente castellanas. Ahora veo fotos, muchas, en cajas, todas ordenadas; sus labios pintados, sus sortijas, sus medallas, sus arrugas llenas de belleza, su precioso cabello blanco ensortijado de tonos grises. Y siento. Siento sus manos apretando las mías y su azul violeta mirándome, diciéndome que por fin está tranquila. No quiero abrir los ojos. No quiero dejar de oler ni saborear ni escuchar ni ver ni sentir. No quiero que sus manos dejen de apretarme ni sus ojos de mirarme pero ya lo han hecho y yo no he querido ser consciente. No he podido. No hasta este momento. Exploto, por fin.
De Madrid al cielo, al cielo de tus ojos azul violeta y tus manos cálidas. Guárdanos. Yo me quedo aquí conservando nuestra esencia. Mis ojos. Mis manos. Esas que siempre fueron tuyas. Esas que siempre lo serán. Te quiero abuela. Descansa tranquila.

lunes, 1 de junio de 2015

¿Sabes dónde está el infinito?


Hoy, último días del mes de mayo, un cúmulo de nostalgia y satisfacción me obliga a sonreír.
Cierro los ojos y recupero a ese bebe saludable y feliz.
Un niño juguetón y sonriente, siempre en movimiento, descubridor de juegos solitarios, con un carácter independiente,una sonrisa imponente y un llanto impotente.
Recuerdo, cuánto te agobiaba que rompieran tus momentos, tus juegos. Cuánto te molestaba que no comprendieran, ni respetaran tu intimidad.Siempre te costó, controlar lo que no entendías, aceptar lo que te superaba.
Pero creciste de cuerpo y espíritu, aprendiste a controlar tus presiones y a superar las críticas de aquellos que no te conocían y de los que creían que sí. Nunca dejaste de sonreír, muchas veces la sonrisa era tu barrera, la capa más externa que camuflaba todo lo que, por dentro,sentías verdaderamente.
Y así, comenzaste a valorar a los que te ayudaban.
Y así, tus raíces se consolidaban año tras año.
Y así,aprendiste a superar los miedos que tanto te agobiaban, a controlar las malas pasadas de una mente pensante y a dulcificar el sabor de la incertidumbre.
Hoy, cuando abro los ojos de nuevo, observo mucho más que un adolescente. Tiempos pasados y experiencias, han modelado a un hombre de 19 años,maduro, que continúa confiando en sus posibilidades.
Hoy, tengo la absoluta certeza que conseguirás todo aquello que te propongas, escucharás mucho más fuerte la voz que te grita:" adelante", que la otra diciendo:"No vas a llegar".
Hoy, en tu primer día de 19 años, quiero que respires hondo y confíes en tí mismo.
Que disfrutes de lo que tienes hoy, de las sonrisas y los abrazos de tus gentes, de lo que estás consiguiendo día a día, paso a paso.
No te sientas incómodo con las situaciones adversas porque puedes superarlas. Afronta la vida, levanta las alas y VIVE cada minuto de cada día, como si fuera el último.
Y hoy, especialmente, no olvides que, pase lo que pase, siempre permaneceré a tu ladito, muy cerca de tu alma. A pesar de tanto, somos entrañas y nos llevamos en la sangre.
¿Sabes dónde está el infinito?...